Somos el puente entre excelencia médica, gestión moderna y bienestar animal.
¿Quieres apoyar? Conversemos
Fundación Claude Véricel
Donar
Identidad institucional

Somos el puente estratégico entre la excelencia médica, la gestión moderna y el bienestar animal

Impulsamos la transformación veterinaria en Iberoamérica, garantizando seguridad clínica, ética humana y rentabilidad empresarial. Protegemos la salud de los pacientes y fortalecemos el vínculo con los tutores a través de la transparencia y la ciencia de vanguardia. Promovemos el estándar de excelencia para quienes protegen la vida con integridad profesional.

Propósito

Impulsar la transformación del sector veterinario en Iberoamérica, elevando el estándar de la profesión, asegurando que cada decisión técnica, humana y empresarial responda a la búsqueda de excelencia que los tutores de mascotas demandan hoy

Misión

Ser aliados estratégicos de las clínicas veterinarias para facilitar, mediante la Inmersión Estratégica, la implementación y el sostenimiento de la excelencia en tres pilares:
• Excelencia Técnica: Aplicación de ciencia y tecnología de vanguardia.
• Excelencia Humana: Desarrollo de equipos motivados, éticos y en bienestar.
• Excelencia Empresarial: Gestión eficiente, rentable y de alto posicionamiento.
No entregamos soluciones teóricas; nos involucramos en el proceso de transformación para que el cambio sea orgánico y permanente.

Visión

Nuestra visión es consolidar una red iberoamericana de excelencia donde la Norma CVI 1884-1® sea el pasaporte para la credibilidad y el crecimiento sostenido, esperamos crear una comunidad de clínicas que compartan valores y estándares de calidad, y que se apoyen mutuamente para alcanzar sus objetivos.
La Norma CVI 1884-1® es el estándar de referencia para la excelencia en el sector, esta norma establece los requisitos que deben cumplir las clínicas para obtener el Sello de Confianza, que es un reconocimiento público de su compromiso con la calidad y la seguridad del paciente.

Valores

El fundamento de nuestra acción

Respeto

Valoramos la dignidad y los derechos de todas las personas; tratamos a todos con cortesía y consideración.

Amor

Nos apasiona lo que hacemos y trabajamos con entusiasmo por el bienestar animal y humano.

Transparencia

Somos honestos y abiertos; compartimos información relevante y rendimos cuentas.

Conocimiento

Promovemos aprendizaje continuo, innovación y actualización permanente.

Seguridad

Priorizamos la seguridad del paciente y del equipo con medidas rigurosas de prevención.

Claude Véricel Aimar: El Sembrador de una Ciencia con Conciencia

Hay hombres que no buscan el estruendo de los aplausos, porque su verdadera grandeza reside en lo que siembran en silencio. Son aquellos que no siempre figuran en las portadas de los libros, pero se convierten en la raíz, la base y la huella de toda una profesión. Claude Véricel Aimar fue uno de esos hombres: un médico veterinario francés que llegó a Colombia cuando la ciencia aún luchaba contra los dogmas y la superstición, sin sospechar que estas tierras andinas conquistarían su corazón para siempre.
En 1884, enviado por la prestigiosa Escuela de Lyon y bajo la influencia científica de Louis Pasteur, el joven doctor cruzó el océano. Traía consigo un microscopio, bisturís, cuadernos y un amor profundo por los animales. Aunque su misión inicial era el estudio de las enfermedades del ganado, al sentir la nobleza del pueblo latinoamericano, tomó una decisión que cambiaría nuestra historia: decidió quedarse. No fundó una empresa ni se limitó a escribir tratados; él abrió una puerta al futuro al crear la primera escuela de Medicina Veterinaria en Colombia.
Su legado no solo habita en los archivos históricos; hoy late con fuerza en cada cirugía, en cada diagnóstico preciso y en cada médico que ejerce con compasión. Vive en el rigor científico que alivia el sufrimiento y en la ternura de las manos que cuidan a esos seres que, aunque no hablan, nos enseñan el valor de la vida.
Por eso, la Norma CVI 1884-1 de la Fundación Claude Véricel es mucho más que un estándar técnico: es un manifiesto vivo de ética y responsabilidad. Refleja los valores que nuestra sociedad exige hoy: la excelencia como base de la confianza, la prevención como la máxima expresión del cuidado y la buena praxis como un compromiso inquebrantable. Claude Véricel nos enseñó que el valor de un veterinario no reside solo en su habilidad clínica, sino en la transparencia de sus actos y en la responsabilidad con la que guía a su equipo.
Hoy, ese sueño se transforma en un estándar para los Centros de Servicios Veterinarios. La Norma CVI 1884-1 es una invitación a convertir cada clínica en un espacio donde la ciencia y la ética se encuentran. Cuando un centro adopta esta norma, sella un pacto de honor con aquel francés discreto que caminó nuestras tierras hace más de un siglo. Es el gesto humilde de quien vino a cuidar y decidió quedarse para enseñar.
Esta es la era en la que no solo curamos, sino que construimos confianza. La CVI 1884-1 es nuestra forma de honrar el origen y asegurar que la medicina veterinaria sea, por siempre, un acto de conciencia y un refugio de dignidad para la vida en sus formas más frágiles.